Situación actual de la bancarización en América Latina

La bancarización y la inclusión financiera en América son procesos clave para reducir la pobreza y la desigualdad, potenciar el crecimiento económico y la estabilidad financiera en la región. El proceso de bancarización en la región, si bien continúa creciendo, no ha logrado reducir la brecha de desigualdad, asegura el Global Findex 2018.

 

Datos clave sobre la bancarización en América Latina

En América Latina existen importantes disparidades en materia de acceso: en países como Colombia, Chile, Venezuela o Brasil, más del 70% de la población adulta (mayor a 15 años) ya tiene una cuenta bancaria, mientras que, en países como México, Haití, Nicaragua o El Salvador, el porcentaje se encuentra levemente por encima del 30%. Ecuador se ubica en la mitad del listado, ya que solo el 44% de los ciudadanos tiene acceso a la banca.

A su vez, en materia de género, el porcentaje de mujeres latinoamericanas que tienen hoy una cuenta bancaria se ubica 6 puntos porcentuales por debajo de los hombres y esta tendencia se ha mantenido estable desde 2011.

Algunos indicadores importantes:

  • La proporción de adultos que realiza o recibe pagos digitales ha aumentado un mínimo de 8% en países como Bolivia, Brasil, Colombia, Haití y Perú.
  • En Argentina, Brasil y Costa Rica, aproximadamente un 20 % de los adultos que tienen cuenta usa el celular o Internet para operar a través de una cuenta.
  • Mediante la digitalización del pago de sueldos, las empresas podrían llevar a más de 30 millones de personas a abrir su primera cuenta.
  • El 54,4% de los latinoamericanos tiene acceso a cuenta bancaria (aprox. 250 millones de personas), un 3% más que en 2014.
  • El 41% de los pobladores de la región asegura contar con una tarjeta de débito.
  • La brecha de ahorros formales vs informales se redujo menos de un 2%, principalmente a raíz de la baja en el ahorro en general.

 

Cómo acelerar el proceso de bancarización

Existen varias formas de acelerar la inclusión financiera en la región, pero estas soluciones requieren de una participación conjunta de los gobiernos y las instituciones financieras. Algunas de las maneras más efectivas de democratizar el acceso a productos financieros son:

 

1. Promoviendo el uso de tecnologías innovadoras y la entrada de instituciones alternativas

En muchos países, innovadores proveedores están aprovechando las tecnologías, las redes de clientes ya existentes, la infraestructura y el big data para reducir los costos de las transacciones y proveer productos financieros adaptados a las necesidades de los consumidores de menores ingresos.

A través de un marco regulatorio claro es posible potenciar el crecimiento de nuevas tecnologías y actores, así como de abordar los riesgos que se generan a partir de la innovación y monitorear los desarrollos del mercado a través de una teoría de ensayo y error.

 

2. Aumentando la banca descentralizada

Ya no es posible depender exclusivamente de las sucursales bancarias físicas, ya que obstaculizan el acceso a la banca. A través de regulaciones que permitan el uso de canales más económicos como comercios más pequeños que actúen como agentes bancarios, aumentando la representación bancaria y promoviendo la descentralización.

 

3. Invirtiendo en tecnologías que permitan optimizar los recursos limitados

Cuando no existe una supervisión del sector financiero, la inclusión es muy difícil de alcanzar. No obstante, la supervisión suele estar siempre detrás de la innovación. Para asegurarse que, con un espectro limitado de recursos, las autoridades puedan mantener una supervisión adecuada y adaptada a las nuevas tecnologías, es necesario adoptar estas tecnologías y acelerar los procesos de creación de informes y análisis de supervisión, herramienta que hoy conocemos como “regtech” (tecnologías de la regulación).

 

4. Instaurando un régimen flexible de solicitud y verificación de documentación

Según indica el Global Findex, llevado a cabo por el Banco Mundial, más de 300 millones de adultos en el mundo aseguran que uno de los principales obstáculos para tener su propia cuenta bancaria son las cantidades excesivas de documentación que las instituciones financieras solicitan.

A través de la combinación de un régimen flexible que permita solicitar y verificar información para prevenir el lavado de activos y de un plan elaborado de identificación mediante bases de datos nacionales es posible derribar este obstáculo. Por ejemplo, a través de la identificación digital o por medio de la biometría.