¿Qué significa BIMO para las instituciones financieras y cómo pueden aumentar su impacto?

Ecuador se encuentra en un momento bisagra en su vida digital. Hoy hay más de 13 millones de ecuatorianos que tienen acceso a Internet y 8 de cada 10 personas tiene un teléfono móvil. Esta hiper-conectividad inédita en la historia del país abre un gran abanico de posibilidades que impactan en todas nuestras actividades cotidianas. La tecnología ha impactado en cómo nos entretenemos, cómo nos comunicamos e incluso como organizamos nuestras finanzas.

Varias instituciones financieras ofrecen sus servicios a través de canales digitales como el canal web o las apps móviles. Incluso aquellas más innovadoras se encuentran implementando chatbots que contestan de forma automática consultas en los servicios de mensajería más populares. Sumado a estos esfuerzos se está poniendo en funcionamiento la billetera móvil BIMO.

Canales digitales y su impacto

Los clientes de instituciones financieras van menos de dos veces a la semana a la sucursal o alguna locación física de su institución. Según un estudio de Marzo de 2017 publicado en The Financial Brand, los Millennials se mueven para hacer un trámite relacionado a sus productos financieros 1,9 veces en promedio por mes.

En Agosto 2018, Bankingly, empresa especializada en el desarrollo de canales digitales para instituciones financieras, presentó los resultados de uso de sus canales digitales. Los usuarios de sus clientes iniciaron sesión en la app móvil o el canal web en promedio una vez cada 3 días. Esto significa que instituciones financieras que veían cómo las personas quieren ir cada vez menos a sus puntos de contacto físico, recibieron a cada persona en promedio 10 veces en el mes en su sucursal digital. Es una estadística que demuestra asiduidad, conveniencia y facilidad de uso.

Aumentar 5 veces la interacción entre la institución financiera y su cliente genera grandes oportunidades para ambas partes. Para los primeros significa una mejora significativa en la experiencia sin tiempo perdido en filas, ni en el tráfico. Mientras que, para las instituciones, al bajar la barrera de acceso aumenta la posibilidad de ofrecer más productos por usuario, brinda más información de uso y reduce significativamente el costo operativo. Según el mismo estudio de The Financial Brand el costo por transacción en una locación física es de $4.25 y a través de canales digitales se sitúa entre $0.10 y $0.20.

Estas estadísticas sobre el uso de canales digitales se sustentan principalmente en la comodidad que generan. La implementación de BIMO, integrado con canales digitales, es un avance mayor en este sentido que tendrá un impacto positivo en estos números.

¿Qué es BIMO y cómo funciona?

BIMO se presenta como el reemplazo del dinero electrónico en Ecuador. Esta billetera móvil permite a los ecuatorianos poder llevar su dinero a donde quiera que vayan, en su celular. Cada persona podrá abrir una cuenta de BIMO desde su dispositivo móvil y solamente utilizando su número de cédula.

¿Cómo aumentar el impacto positivo de BIMO para sus usuarios?

BIMO puede ser una app separada e independiente o puede estar integrada dentro de los canales de las instituciones financieras. Cuando sucede esta integración y BIMO forma parte de la oferta digital de una institución financiera, sus clientes pueden acceder a nuevos beneficios y oportunidades que de otra forma no serían posibles.

Las billeteras móviles están concebidas para la gestión de micropagos, como un instrumento de inclusión financiera y para reducir el circulante físico, con todos los riesgos y costos que apareja. La experiencia en otros países es que interactúa bien con otros productos, en particular los microcréditos, tanto para la realización del desembolso como para el posterior pago de cuotas. Asimismo, en la medida que se fomenta el hábito del ahorro, los usuarios mantienen una caja de ahorros y la cuenta de billetera electrónica en paralelo, “recargando” la billetera para obtener liquidez o transfiriendo a ahorros de forma regular.

Los canales digitales de Bankingly permiten integrar BIMO como un producto más permitiéndole al usuario tener un mejor y mayor control de sus finanzas personales. A su vez, la institución obtiene un mayor tráfico en sus canales, generando más interacciones y oportunidades de comunicar y colocar otros productos y servicios.

Los canales digitales aumentan el uso de las billeteras móvil en forma exponencial porque las integra de forma práctica al resto del sistema financiero. Por ejemplo: 

María está organizando la fiesta de fin de año para lo cual recibe dinero de sus colegas en su billetera móvil. Luego intenta pagar el local de fiestas con la billetera móvil pero no lo consigue porque el monto sobrepasa el límite de transferencias de BIMO. Muy a su pesar, María tiene que ir a la sucursal para poder girar los fondos al local de fiestas lo que es tedioso para ella y caro para la cooperativa.

Si la cooperativa de María tuviera canales digitales Bankingly, María podría desde su celular transferir los fondos que recibió de sus colegas a otras billeteras móviles o, en este caso, al local de fiestas. Todo en un minuto y con la facilidad de hacerlo cuando le quede cómodo. María contenta por el excelente y práctico servicio que recibió y la cooperativa además reduce sus costos operativos.